
Definimos la línea visual del proyecto para que estilo, color, composición, tono y atmósfera trabajen en una misma dirección.
Nuestro objetivo es construir una identidad visual clara, capaz de guiar cada decisión artística y mantener la coherencia del universo en todas sus piezas.
Qué suele incluir
- Las directrices visuales del proyecto y el criterio con el que se aprueba una pieza.
- Revisión del arte que produce el equipo, con notas escritas sobre la propia imagen.
- Supervisión de proveedores externos y homogeneización entre equipos.
- Sesiones de dirección con el equipo creativo.
- Un documento de estilo vivo, que se actualiza según avanza la producción.
Cuándo tiene sentido
Cuando el proyecto no tiene dirección de arte en plantilla, cuando la que hay está saturada, o cuando el arte lleva tiempo pasando por varias manos y ha dejado de parecer la misma producción. También en pitch, donde no hace falta volumen sino criterio.
Es habitual dirigir arte que no hemos hecho nosotros: es, de hecho, el caso normal en este servicio. Y cuando se combina con concept art suele funcionar mejor, porque una discusión sobre una imagen se resuelve antes dibujando la alternativa que describiéndola.

























¿Hablamos?
Cuéntanos el proyecto y la fase en la que está. Nos encantará conocer tu idea.
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